FPV, un bloque disciplinado que pierde 1 diputado por mes
Luego de la sesión preparatoria realizada el jueves 3 en la cual se eligieron las nuevas autoridades de la Cámara, el kirchnerismo a recurrido a todo tipo de argumentos para tratar de minimizar la ocurrido. Por supuesto en ninguno de ellos se ve algún intento de autocrítica o de reflexión sobre los posibles errores internos.
Por un lado, se dice que el triunfo de la oposición se debe al hecho de que solo lograron unirse para ganarle en la votación al bloque K, pero que ese hecho no significa que se puedan unir en torno a un proyecto común. Ese argumento refleja una verdad a medias, en varias oportunidades antes que esta la oposición se unió en una misma posición frente a determinados proyectos, a diferencia que ahora, no le alcanzaba el numero para imponerse frente al bloque K.
Por otro lado se argumenta que el bloque K sigue siendo la primera minoría y que se caracteriza por se un bloque orgánico y disciplinado, frente al rejunte que es la oposición. Otro argumento que refleja una verdad a medias.
El Frente para la Victoria logró conformar un bloque de aproximadamente 136 diputados nacionales luego de las elecciones de 2007, sin embargo, termina en diciembre de 2009 con un bloque de 107 Diputados, es decir 29 menos.
Según nuestros cálculos, luego de las elecciones del 28 J el bloque del FPV debería reunir a 95 diputados, sin embargo, se calcula que podrían tener entre 84 y 89 diputados. Si bien esto se confirmara cuando se oficialicen la composición de los bloques, ya algunos que ingresaron al congreso de la mano de las listas K, anunciaron que no formaran parte de ese bloque.
Por lo tanto, el bloque del FPV a batido todos los récord ya que en promedio el FPV perdió en 2 años a razón de 1 diputado por mes, aproximadamente.
En contraposición con esa imagen se pretende mostrar a la oposición, como un grupo heterogéneo, hecho que es real, y que es así producto de la voluntad popular, que con su voto en las elecciones opta por diferentes espacios de oposición, quizás, esa heterogeneidad de la oposición, no es el producto del capricho de la dirigencia opositora, sino de la heterogeneidad de pensamientos y de ideologías que existen en la sociedad y se refleja en la composición de la oposición en la cámara.
Sin embargo, el que vota al oficialismo, vota eso y no otra cosas, aunque esa voluntad popular se ha visto deformada, con el exagerado transfugismo que sufrió el bloque K.
Frente a esta situación, el kirchnerismo, lejos de hacer alguna autocrática, recurre a argumento tales como, el oportunismo que caracteriza a ciertos dirigentes, la negociación de ciertos espacios y en algunos casos a recriminaciones resentidas y groseras, que los caracterizan como traidores o desagradecidos.
En fin, mas alla de la realidad que muchos de estos argumentos puedan reflejar, es obvio que la autocritica no es practicada por el kirchnerismo y sus seguidores.
