Los apocalípticos pronostican: “Carrió se cae” pero… un tropezón no es caida
En los últimos días se publicaron algunos artículos periodísticos que pronostican el apocalipsis de Elisa Carrió.
El adelantamiento de las elecciones nacionales, la candidatura de Gabriela Michetti y la alianza Macri – De Narvaez – Solá, a la que se podría sumar Reutemann, es el contexto actual que sirve para argumentar que ahora si: “Carrió se cae” y sería también como en el 2003 por el voto útil. Y así comienzan las especulaciones sobre, por que se bajó Carrió de encabezar la lista a diputados en Capital, seguramente por miedo a perder con Michetti, otros especulan si puede perder el segundo lugar a nivel nacional y como consecuencia el lugar de líder de la oposición y entonces todo esto significaría desaparecer como presidenciable para el 2011.
Esos análisis menosprecian la capacidad de Carrió, que pudo sobrevivir a sacar menos votos que Menem, Kirchner, Rodríguez Saa y Lopez Murphy, en el 2003, a la madre de todas las batallas en el 2005, a Roberto Lavagna y la UCR en el 2007 y a el voto no positivo en el 2008… entonces puede fácilmente sobrevivir de esta también.
Mientras muchos se quedaron en el camino Carrió sigue siempre en carrera…


Sinceramente poca bolilla les doy a los que se atreven a “pronosticar” caídas, mas cuando se trata de algo tan dinámico como la política. En el caso de Lilita, si bien no soy el más ferviente admirador, creo que el problema pasa más por el “génesis” que por el supuesto “apocalipsis”. Ella tomo popularidad con las denuncias de corrupción, hecho que muy rápidamente la elevó a un pedestal de transparencia muy bien visto y celebrado por la sociedad, pero creo que no supo “sostenerse” en ese lugar el tiempo necesario, y con la idea de capitalizar su imagen, quiso dar un salto, que hoy, varios años más tarde sigue intentando… su casi desmedida aspiración a la presidencia. Si bien en materia de honestidad creo que es una de las figuras políticas menos cuestionada, no se puede llegar a gobernar un país solo por ser transparente y denunciar la corrupción, hay que tener un proyecto de gobierno. Es algo que me ha costado ver con claridad en Carrió, tal vez porque su imagen de contralor haga sombra a una fase que no supo vender bien, y es que la sociedad rara vez mantiene su simpatía con los que solo denuncian. Otro caso similar: Chacho Álvarez. Mi conclusión, no creo que haya llegado el apocalipsis de Lilita, pero si quiere llegar más arriba va a tener que demostrar que “sabe” a donde debe llegar nuestro país, que hoy sufre una de las peores crisis de liderazgo jamás vista.